martes, 14 de abril de 2015

7 consejos para motivarnos como un deportista #construyendofamilia

Final del tenis de dobles de los Juego Olímpicos de Atenas 2004. La dupla nacional compuesta por Fernando González y Nicolás Massú peleaba el tiebreak del cuarto set con la dupla alemana, cuando una serie de errores le permitieron a los germanos adelantarse 6-2. Cuatro puntos de ventaja para el oro olímpico. Ganando solo uno de ellos, los alemanes sumarían una medalla más a su largo historial de éxitos olímpicos. Pero ya saben cómo termina la historia: Ganamos (leru leru, alemanes).
Sin duda 
la motivación fue un factor decisivo  en la obtención de nuestro primer oro olímpico. No solo la motivación para jugar ese set, ni ese partido, ni siquiera los Juegos Olímpicos, sino la motivación que durante años llevó a González y Massú a practicar y practicar, sin pausas, hasta que los callos de sus manos alcanzaran el estatus de nueva forma de vida. Lo mismo podría aplicarse a todos los grandes éxitos deportivos. ¿Estás motivado? ¿Cómo te motivas? ¿Te motiva haber ganado?, son algunas de las preguntas de rigor que no faltan en una rueda de prensa deportiva.

Si bien la motivación no es un secreto exclusivo de los deportistas, al tener que competir constantemente por metas altas y bajo regímenes estrictos, esta se vuelve tan esencial que Jim Taylor, psicólogo experto en desempeño deportivo, lo llama "el centro del éxitoatlético".
Es por ello que los deportistas de alto rendimiento han sido el objeto de fascinación de diversos expertos que buscan estudiar qué los diferencia de nosotros, y cómo sus hábitos y actitudes podrían aplicarse a la vida de los demás. Las conclusiones de estos estudios y observaciones nos pueden enseñar mucho, incluso si nuestras metas distan mucho de ganar un oro olímpico, o siquiera de hacer deporte.

¿Qué debemos entender como motivación?

Antes de hipermotivarnos como atletas laureados, pongámonos todos en la misma página en cuanto a definiciones.
Entenderemos a la motivación como "fuerzas internas y externas que conducen a la iniciación, dirección, intensidad y persistencia de una conducta", definición publicada por el psicólogo Robert J. Vallerand en su estudio Motivación intrínseca y extrínseca en el deporte.
En otras palabras, la motivaciónes todo aquello que nos impulsa a la acción.

7 consejos para motivarnos como un deportista

Afortunadamente, para aprender de los deportistas no es necesario ir detrás de ellos con la lengua fuera, anotando cada uno de sus hábitos. Los benditos expertos ya han hecho ese trabajo por nosotros. Solo queda poner atención y aprender.

1. Cree en tu habilidad:
La prensa española se burló de nuestro Alexis cuando comentó, en su momento más complicado en el Barcelona, que era un jugadorazo. Hoy El Niño Maravilla lleva 20 goles en la liga inglesa ¡Quién se ríe ahora!
"Una cosa que separa a los mejores deportistas del mundo del resto de nosotros es que tienen una profunda fe en su habilidad de jugar lo mejor posible" escribe el psicólogo deportivo Jim Taylor. El episodio de Alexis ilustra justamente esto. Puede que en ese momento no estuviese jugando en su mejor nivel, pero, aun así, confiaba plenamente en sus habilidades (que, ojo, es distinto a creerse el mejor sin fundamentos).
Lo mismo puede aplicarse en el ámbito extradeportivo. 
Alguien que cree en su habilidad para desempeñarse bien en su trabajo, sin duda estará más motivado para hacerlo.

¿Y cómo confiar en nuestra habilidad si objetivamente no somos buenos en ello (somos nuevos en el trabajo, por ejemplo)? Nuevamente tomando de ejemplo a Alexis, otro aspecto que muchos directores técnicos y compañeros han destacado es su actitud de siempre querer mejorar a través del entrenamiento, al punto de que, en ocasiones, le han recomendado que por favor se relaje y descanse. La lección para nosotros, los mortales, es hacer lo mismo si no confiamos plenamente en nuestras habilidades: confiar, al menos, en nuestra capacidad de aprender y mejorar.
Teri McKeever, entrenadora olímpica de natación, comenta que en este punto ayuda mucho ser positivo: “Todos van a fallar, ser vencidos o lesionados (…) pero (los deportistas exitosos) encuentran la manera de replantearlo en algo positivo en vez de negativo”.
2. Desglosa tus metas
Una de las primeras medidas que toma el entrenador de deportistas olímpicos, Todd Herman, con sus clientes, es desglosar sus planes en periodos de tres meses. Esto con el objetivo de puedan visualizarlos de mejor forma, sentirlos más cercanos, y así aumentar la motivación para realizarlos.
Dorothy Hamill, ex patinadora olímpica, comentaba que, cuando se encontraba aburrida de practicar y necesitaba motivarse, solía pensar en la próxima competencia que tendría en algunos meses más. “Ahí había una luz al final del túnel, y las cosas pronto comenzaban a mejorar” recuerda.
El desglose de metas es un hábito muy frecuente en deportistas, incluso en escalas pequeñas. Los corredores profesionales, por ejemplo, suelen dividir una carrera larga en pequeñas etapas que permiten esto mismo, hacerlas más reales y cercanas, una estrategia mucho más efectiva que pensar en la carrera como un todo lejano y complicado.
Si todavía estás pensando en proyectos a años luz... ¡comienza a desglosar!
3. Aprende a aceptar la rutina:
Si crees que los deportistas de alto rendimiento aman despertarse todas las mañanas para comer el mismo desayuno energético, hacer los mismos ejercicios y ver a las mismas personas en la pista de entrenamiento, estás equivocado. Un futbolista, un tenista, un ajedrecista (?) 
se aburren tanto como nosotros de sus rutinas y, sin embargo, aprenden a aceptarlas. Es, de hecho, una de las claves para desempeñarse en las grandes ligas.

Un estudio de 2013 que analizó el desgaste de 598 deportistas universitarios encontró que, entre las variables motivacionales que afectaban negativamente se desempeño, la más prevalente era la devaluación del deporte, o sea, asociar cualidades negativas a la actividad.
Si bien en ocasiones sería demasiado pedir "amar" la rutina, sí hay que encontrar la forma de al menos aceptarla si queremos desempeñarnos de la mejor forma en cualquier área de nuestras vidas. Así como cada día nos levantamos y efectuamos acciones para nada estimulantes, pero sí necesarias (como lavarnos los dientes) hay que incorporar nuevas rutinas como parte de nuestro estilo de vida.
4. En momentos de estrés, habla contigo mismo
En un estudio de 1993, que incluyó entrevistas a 17 campeones estadounidenses de patinaje en hielo, "pensamiento racional y hablar con uno mismo" fue la estrategia escogida por un 76% de los entrevistados para afrontar una competencia. Según el estudio, se trata de "examinar todos los potenciales factores de estrés, determinar qué puede ser controlado, y superarlo a través de una charla racional con uno mismo".
Una de las charlas registradas en el estudio consistía en reforzar la idea de que se competía por diversión. "Escucha, si quiero patinar, tengo que patinar, lo tengo que hacer por mí misma. No estoy aquí por nadie más, o los Estados Unidos. Estoy aquí para hacerlo por mí misma" se decía una de las patinadoras. 
Un ejemplo de cómo no hacerlo es el famoso video del tenista argentino Gastón Gaudio, donde su frustración por cada pelota perdida da lugar a frases como “¡Toda la vida jugando al tenis y no mejoré ni un poco!” y "¡A quién le quiero mentir, que soy un hijo de mil putas!". Nada muy motivante.
5. Enfócate en tu más grande competidor:
¿Necesitas motivación para mejorar? El psicólogo deportivo Jim Taylor sugiereenfocarnos en quien nos supera."Pregúntate ¿Estoy trabajando tan duro como él o ella? Recuerda que solo trabajando duro tendrás la oportunidad de vencer a tu más grande competidor la próxima temporada".
6- Practica mindfulness (o consciencia plena)
"Leo sobre zen y diferentes filosofías sobre lo que es realmente importante para ti y para mantenerlo todo en perspectiva. Son lecturas que mencionan la meditación, la auto conciencia, el vivir el presente y con la mente en calma. Todo me ha ayudado a sobrellevar las circunstancias" dice Pau Gasol, considerado como el mejor basquetbolista español de todos los tiempos.
La meditación cada vez suma más adeptos a nivel mundial, y en la esfera deportiva su importancia es aún mayor. Estudios indican que la capacidad intrínseca de la mente de estar presente y consciente en un momento determinado (llamado mindfulness y que se practica a través de la meditación) nos ayuda a sentirnos menos estresados y a estar más concentrados en la actividad que realizamos. 
De hecho, esta práctica fue clave en la obtención del primer Super Bowl de los Seattle Seahawks en 2014. Su técnico, Pete Carroll, contrató a un psicólogo deportivo precisamente para enseñarle a su equipo a realizar ejercicios de mindfulness.
7. Escoge el entrenador adecuado:
Diversos estudios han demostrado que 
el entrenador de un deportista 
es tan importante como este último. "De los muchos factores que influencian la motivación intrínseca y extrínseca de deportistas, la relación entrenador-atleta puede ser de los más importantes" concluye el estudio de 2013 antes mencionado.

Entre los consejos que se dan para mejorar la relación, se sugiere que: se incluya al deportista en la toma de decisiones, que el entrenador dé las razones tras sus decisiones, que provea a los deportistas de comentarios positivos y constructivos, y evite las recompensas tangibles.
Reemplaza "entrenador" por "jefe", "polola", "amigo", y lo mismo se puede aplicar.

Y tú ¿cómo te motivas?

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Pensamientos pobres, comportamientos pobres, resultados pobres. Pensamientos ricos, comportamientos ricos, resultados ricos. Yo me pregunto:...