jueves, 30 de abril de 2015

Ejemplo de Liderazgo

¿Cuál fue el secreto de Nehemías? ¿Qué hizo que no abusara de su poder, de su puesto y de sus privilegios?

 

1. Debes hacer más profunda tu reverencia hacia Dios. Nehemías tenía más interés en agradar a Dios, que en agradarse a sí mismo: “en cambio yo, por temor a Dios, no hice eso”. ¿Qué significa ese temor reverencial a Dios?

 

En primer lugar, el líder tiene ese temor a Dios cuando es consciente que sólo Dios lo ubicó en la posición de liderazgo. Nehemías nunca olvidó que había sido Dios quien lo envió a Jerusalén con la misión de reconstruir los muros. “La exaltación no viene del oriente, ni del occidente ni del sur, sino que es Dios el que juzga: a unos humilla y a otros exalta” (Salmo 75:6-7). Los líderes se dan cuenta de que solo son mayordomos. Comprenden que el mundo no es de ellos, ni la iglesia no su negocio; solo son gentes, los mayordomos, los conserjes encargados de las propiedades de Dios. Los ascensos vienen de Dios, y no de la gente.

 

En segundo lugar, hay temor reverencial a Dios cuando se comprende que Él va a pedir cuentas. Nehemías retó a los que estaban abusando de sus vecinos, preguntándoles: “¿No deberían mostrar la debida reverencia a nuestro Dios.” La Biblia dice que “el principio de la sabiduría es el temor del Señor” (Salmo 111:10). Una de las razones por las que tantas personas piensan que se pueden salir con la suya y seguir haciendo lo que no deben, es que no tienen temor de Dios. Piensan que pueden jugar con el fuego y sin nunca quemarse.

 

Paralelamente, hay que entender que “obedezcan a sus dirigentes y sométase a ellos, pues cuidan de ustedes como quienes tienen que rendir cuentas. Obedézcanlos… y sin quejarse.” (Hebreos 13:17). No hay autoridad dada por Dios que no venga acompañada de responsabilidad. También esto hace parte del temor reverencial hacia Dios; aun cuando el líder tiene que dar cuentas de su liderazgo, igualmente debe entender que se debe sujetar a sus líderes inmediatos; esto hace parte de mantener un profundo respeto hacia Dios.

 

2. Desarrolla el amor por la gente. A mi mesa se sentaban ciento cincuenta hombres, entre judíos y oficiales, sin contar a los que llegaban de países vecinos. Era tarea de todos los días preparar un buey, seis ovejas escogidas y algunas aves: cada diez días se traía vino en abundancia. Pero nunca utilicé el impuesto que me correspondía como gobernador, porque ya el pueblo tenía una carga pesada” (Nehemías 5:17-18). Se ve claramente que Nehemías era unhombre compasivo y preocupado por los demás; estimaba genuinamente a la gente. Se enojó cuando unos explotaban a otros, y fue generoso con lo que se le había dado. Al hacer un estudio de los líderes, tanto buenos como malos, se encuentra que aquellos que abusaron de su poder nunca amaron al pueblo. Los que abusan del poder no tienen temor reverencial hacia Dios y no aman a su pueblo. Pablo a los tesalonicenses les escribió: “así nosotros, por el cariñó que les tenemos, nos deleitamos en compartir con ustedes no solo el evangelio de Dios sino también nuestra vida. ¡Tanto llegamos a quererlos!” (1ª Tesalonicenses 2:8). Su posición de liderazgo lo llevó a amar con pasión a los santos; lo llevó a compartir su ministerio y también su propia vida. Es un claro ejemplo que amó a la gente y nunca abusó de su liderazgo.

 

Cuando miramos el ejemplo de David entendemos las palabras del sacerdote Asaf cuando dijo: “y los pastoreó con corazón sincero; con mano experta los dirigió” (Salmo 78:72). Es otro ejemplo heredado para nosotros donde vemos laconducta transparente y relacional que mostró un líder por su pueblo. De los anteriores ejemplos aprendemos el principio: “los perdedores se centran en lo que pueden conseguir; los líderes se centran en lo que pueden dar”.

 

Reflexión: El liderazgo nos ubica la posición de reverenciar a Dios en todo instante, sabiendo que vamos a dar cuentas de nuestra labor; igualmente, el liderazgo bien ejercitado lleva al líder a sentir un amor sincero y desinteresado por sus dirigidos. ¿Cómo lo considera a usted el grupo en su posición de líder?

 

Cómo mantener la integridad como líder. Estamos mirando la experiencia de Nehemías en el ejercicio del liderazgo, de cómo él supo administrar el mando, y de cómo mantuvo la integridad, la transparencia y el amor sincero al pueblo. Miraremos el último aspecto clave para mantener la integridad como líder:

 

3. Disciplínate para buscar las recompensas eternas“¡Recuerda, Dios mío, todo lo que he hecho por este pueblo, y favoréceme!” (Nehemías 5:19). ¿Por qué Nehemías no cayó en los mismos abusos de sus predecesores? En sus palabras estaba la clave: no estaba mirando lo temporal, sino el futuro. Los líderes antecesores abusaron de su puesto, de su poder y de sus privilegios, estaban explotando al pueblo. Su único anhelo era adquirir riquezas personales.

 

En la actualidad hay políticos que se pasan la vida explotando al pueblo; de vez en cuando lo admiten, pero solo cuando los descubren. Y cuando se levanta un líder honesto y defensor de los intereses del pueblo, sencillamente lo limitan y lo inhiben. Algo similar ocurrió con Nehemías: “al contrario, tanto yo como mis criados trabajamos en lareconstrucción de la muralla y no compramos ningún terreno” (Nehemías 5:16). Los predecesores de Nehemías se habían aprovechado de los tiempos difíciles para adquirir ganancias personales; usaron sus puestos y privilegios para asegurarse su propia posición. Una vez edificado los muros, el precio de las tierras habrían subido inmensamente, a causa del aumento en la seguridad, pero Nehemías no aprovechó la oportunidad para comprar terrenos porque consideró que su integridad como líder tenía prelación sobre los beneficios. Nehemías se había disciplinado a base de limitar sus propias libertades.

 

Mientras más alto llegas en el liderazgo, menos libertad tendrás; más se les exige a los líderes. Mientras mayor es la posición de autoridad, más se espera de ti, más restricciones tendrás, y en realidad menor libertad posees. El liderazgo exige mucho. Cuando Nehemías llegó a ser gobernador, tenía una gran cantidad de derechos; se había convertido en el hombre más importante de aquellas tierras. Solo era responsable ante el rey Artajejes directamente, y este se hallaba a mil trescientos kilómetros de distancia. No obstante no abusó del poder. Tenía el valor necesario para resistirse ante las tres tentaciones, porque hacía estas tres cosas: 

 tenía temor reverencial por el Señor.

Amaba al pueblo. 

Se disciplinó a sí mismo para mirar hacia las recompensas de la eternidad.

 

Si no es suficiente el ejemplo de Nehemías, también encontramos el de Moisés: “prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los efímeros placeres del pecado” (Hebreos 11:25). En la historia del mundo hay pocos personajes que hayan tenido mayor potencial para el poder, los privilegios y la posición que Moisés. Era el segundo hombre en la corte del faraón sin herederos. Se hallaba en línea directa para suceder al faraón y convertirse en líder de Egipto, la nación más próspera del mundo en aquellos tiempos. Pero como tenía los ojos puestos en un premio eterno, dejó voluntariamente todo aquello para guiar a un montón de esclavos a través del desierto; renunció al poder, la posición y los privilegios; sus valores eran los correctos, porque lo era su visión; mantenía los ojos puestos en la recompensa del futuro.

 

Como líderes estamos llamados a cumplir el fiel propósito de Dios; a entregar nuestro corazón y nuestra vida en Su obra; a ejercer un liderazgo efectivo, sin fingimiento, sin ventajas personales. Pedro escribió a la iglesia diciendo: “a los ancianos que están entre ustedes… les ruego esto: cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere. No sean tiranos con los que estána su cuidado, sino sean ejemplos.” (1ª Pedro 5:1-4). Pedro dice que el liderazgo en la iglesia comienza por reconocer que el «rebaño» es de Dios; los líderes de la iglesia solo tienen la función de supervisar la administración, la orientación, la dirección y la gerencia en la iglesia. Esto es aplicable en la empresa, en la familia o en la organización donde pertenezca; los buenos lideres guían a los demás con un corazón ardiente; se preocupan por lo que pueden dar, que por lo que pueden conseguir.

 

El líder es tentado a utilizar su liderazgo para obtener ventajas personales. Para poder resistir, necesitamos preguntarnos constantemente: “¿Por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo? El principio para entender es: los líderes eficaces se centran en sus responsabilidades y se olvidan de sus derechos.

 

Aplicación. El Señor Jesús dijo: “el más importante de ustedes deberá ser el sirviente de todos” (Mateo 23:11 BLS).Entre más alta sea la posición de liderazgo en la iglesia, en la empresa, en la comunidad, donde sea, más está llamado a servir. Pero igualmente, entre más alta dignidad ocupe el líder, más estará sometido a la tentación del poder, de los privilegios, del abuso de la autoridad. Bajo esta perspectiva, ¿cuál es su compromiso como líder? Si su pacto con Dios es de fidelidad e integridad, no dude también de manifestárselo al grupo.

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