jueves, 14 de mayo de 2015

El 'Cuting', la nueva tendencia de jóvenes para flagelarse

Consiste en provocarse heridas en las extremidades o partes que comúnmente están asociadas a actos suicidas, con el propósito de encontrar un consuelo emocional.

Este tipo de prácticas se presenta comúnmente entre jóvenes, quienes en busca de falsas respuestas a sus problemas, acuden a grupos cerrados de personas con esta inclinación, dedicadas a promover métodos y formas para marcar el cuerpo.

 

En Cali, la Personería Municipal alertó sobre la detección de 13 casos de autoflagelación durante el presente mes. Andrés Santamaría, encargado del ente de control en la capital del Valle, aseguró que esta práctica se promueve en redes sociales con jóvenes entre los 12 y 16 años.

 

"Grupos de Facebook que promueven e incitan a que estos menores se agredan a sí mismo, compartan fotos y expliquen en muchos casos cómo agredirse. Además, notamos con preocupación una solidaridad de grupo con la que se valora a los niños que se han lacerado. Es una especie de valoración positiva a quien registre su autoflagelación", dijo Andrés Santamaría.

 

El funcionario explicó que en la mayoría de los auto-flagelantes existen falencias emocionales que no son resueltas al interior del hogar: "incluso en cuatro casos de los 13 documentados, fue necesario remitir a hospitales psiquiátricos para una atención especializada. Existe una tendencia y no una moda, por tanto el Estado está obligado a intervenir. No se puede permitir que niños y niñas sean los protagonistas de sus propias heridas", agregó Santamaría.

 

Los menores que acuden a este tipo de prácticas se agreden en las muñecas, los brazos, el abdomen y las piernas.

 

La abuela de uno de los estudiantes acudió a la Personería, tras encontrar cambios repentinos en la personalidad de su nieto: "inicialmente, el hermanito lo vio flagelarse, pero no se le prestó atención. Después el colegio lo remitió para apoyo psicológico ante múltiples episodios. Él comenzó a asilarse y se volvió grosero, pero creíamos que era un asunto de la adolescencia".

 

Y aunque se creería que el objetivo puntual es buscar el suicidio, la psicóloga escolar, Mariana Reyes, explica que estos son actos que buscan "ante todo llamar la atención de una forma indirecta. Hemos encontrado que en la mayoría de los casos el agente detonador está asociado a conflictos internos de las familias".

 

Para la profesional en psicología, esta es una medida desesperada que busca aliviar el sentimiento de angustia y de miedo. A diferencia de los adultos, los jóvenes no cuentan con una persona para contar con facilidad sus problemas.

 

El mayor número de casos está asociado al contexto escolar, en donde, según Reyes, "no hay una relación objetiva con la familia, sino que encuentran similitudes entre los compañeritos del colegio. Es común que en los diálogos se compartan información sobre su vida íntima, sus problemas e incluso se dan cuenta de que no son los únicos con estas falencias y en ese intercambio hay una ilustración mutua de métodos que alivian el dolor, como por ejemplo la agresión".

 

Por su parte, la psicóloga Estefany Cortez, dejó claro que no hay una discriminación por estratos y se da tanto en colegios privados como públicos. Dijo que esta es una práctica que se ha convertido en un código a nivel juvenil, similar a un tatuaje para manifestar las falencias emocionales.

 

"Esto supuestamente alivia el dolor psicológico y emocional que tienen. Es como un tatuaje con el que 'yo sólo comprendo el significado'. A los chicos que hemos encontrado con esta dificultad se cubren con una cantidad significativa de manillas, porque las heridas se hacen en las muñecas (..) ellos nunca se van a cortar las venas, lo hacen arriba y se hacen varias líneas en su piel, para expresar múltiples manifestaciones de dolor. Similar a un código de barras", aseguró Cortez.

 

Claves para detectar:

 

- Los expertos en sicología escolar, coinciden en que el patrón es el mismo en la mayoría de los casos. Por ello, si su hijo –aun en clima caliente- insiste en el uso excesivo de prendas como sacos y manillas, puede ser una señal de alarma.

 

- Los cambios emocionales en la adolescencia, no deben ser ignorados. Acuda a un profesional si su hijo, presenta alteraciones en los estados de ánimo o aislamiento.

 

- Revise el tipo de consumos en redes sociales y asegúrese de crear los filtros necesarios, para corroborar que su hijo, no use de manera consecutiva palabras como "suicidio".

 

- Verifique el contenido de artículos que carga en la maleta. Se ha detectado que en los cuadernos y libros, los menores que acuden a esta práctica, guardan hojas de cuchilla.

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